Regalo por San Valentín: besar en sepia

14 febrero, 2014 at 4:52 pm Deja un comentario


Scan0021Por: Roberto  Alfonso Lara

¿Recuerdas? Fue cuando nos vimos por vez primera. Tú llevabas una blusa descotada, y el pelo suelto…, y simulabas mirar a otro lado, pero no podías. O eso creo, pues detrás de mí solo había una palma, y por muy bella que resulte la naturaleza, no te imagino absorta en ella. Y por favor, evita acusarme de machista retrógrado, porque no puedo ser las dos cosas.

La verdad, nunca olvido ese día. Entonces era un muchacho, y andaba en la onda de lo guapo: ropa ajustada, músculos al aire (o al menos el intento), peinados exóticos…, y cuantos atuendos hicieran falta para desquiciar a las hembras. Todavía me pregunto cómo pudo seducirte tanta ridiculez, aunque ahora, aún  lleno de resabio y canas, comprendo que tuve mis encantos.
Hablar de los tuyos me agobia. Ojazos negros, y un porte erguido cual actriz de película, y una piel dorada que hacía resaltar la sonrisa. Y lo mejor: el carácter, aquellos aires de mujer madura que fusionabas con extensos aretes y un montón de pulsas.
Fascinante el conjunto. Así cometiste aquel acto de arrojo que jamás hubiera yo hecho, y no porque fuera un “pajuato”; sencillamente no era ese mi estilo. De cualquier forma, aproveché bien las horas: las desgasté visitando y revisitando tu cuerpo; te retraté con los ojos. Y de pronto, cuando la tarde hizo noche, sentí un desespero, y observé en la sombra el acecho de tus tacones…
Llegaste resuelta y coqueta; eso parecía antes de indagar por la hora. “Amor, si no tengo reloj”, respondí en tono serio y prepotente, contrario a los nervios que abrumaban las piernas y fatigaban mi estómago. Pasado los años hasta río al contarlo, solo consuela saber que el inicio siempre es estúpido.
¡Ay vieja, cuántas torpezas vividas! Sin embargo, me quisiste demasiado, te aferraste a mi mano, la acariciaste, y caminamos juntos por largo tiempo. Yo encumbro una escultura a tu nombre, por soportar pisotones, y lavar mi ropa, y coserme medias y calzoncillos, y por el congrí que cocinabas para el final del domingo.
Por cierto, fue ese día cuando nos vimos, y parece ayer, mas ha llovido. Hoy lo evoco todo. La blusa descotada, el pelo suelto…, la extendida charla en el parque, y el profuso abrazo que acordamos para la vida. Siento, incluso, el roce de aquellos labios en mi boca. Entonces, respiro, y voy a tu encuentro, pero solo hallo una foto. Y en ella dejo mi beso. Recuerda.
Anuncios

Entry filed under: Variadas.

Béisbol Cienfuegos: de un extremo a otro los más jóvenes La media Vuelta, por la Vuelta entera

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Trackback this post  |  Subscribe to the comments via RSS Feed


Darilys Reyes Sánchez

Traducir esta página

English Russian Italiano Deutsch Français Portuguese Chino Japones Arabe Noruego Corea Polonia

Entradas recientes

Archivo

Categorías

Galerías en Flickr

Recibe por correo elctrónico las actualizaciones más recientes

Únete a otros 5.025 seguidores

Estadísticas

  • 107,332 hits

Contador de visitas

free counters
febrero 2014
L M X J V S D
« Ene   Mar »
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
2425262728  

A %d blogueros les gusta esto: